jueves, 29 de mayo de 2014

EL CEREBRO Y LA CONDUCTA


Desde el punto de vista de la biología, nuestra morfología cerebral y su química interna son los responsables directos de nuestra conducta.


¿Por qué sentimos lo que sentimos, soñamos, recordamos, nos enfadamos o nos enamoramos?

El cerebro humano es una creación perfecta que ha evolucionado a través del tiempo formando regiones y zonas específicas, cada una de ellas con una función determinada. Sobre nuestro cerebro primitivo básico, a lo largo de la evolución, surgieron nuevas zonas sin desechar las antiguas, que siguen operando aunque ya de manera controlada por las nuevas estructuras del cerebro moderno y que son las responsables de nuestros instintos y conductas más primarias. 

Nuestro cerebro funciona como una red de neuronas que transmite información a través de puntos de contacto o sinapsis, enviando señales basadas en los estímulos externos que captamos a través de nuestros sentidos. El cerebro procesa estos estímulos y da lugar a laconducta, que en todos los seres humanos comparte varias características:


  • Es motivada: Siempre obedece a una causa, a un motivo.
  • Es singular: Distinta en cada persona a causa de las diferencias individuales.
  • Es constante: Una misma persona se comporta de manera constante aún en distintas          circunstancias.

El cerebro humano está dividido en dos hemisferios, derecho e izquierdo, cada uno de ellos especializados en una conducta específica, y conectados entre ellos de forma permanente por una estructura llamada cuerpo calloso, formada por millones de fibras nerviosas que recorren todo nuestro cerebro.

Nuestro hemisferio derecho es el responsable de la expresión NO VERBAL y de la CONDUCTA EMOCIONAL. Este hemisferio piensa y recuerda en imágenes.
Nuestro hemisferio izquierdo está relacionado con la CONDUCTA VERBAL y el RAZONAMIENTO LÓGICO.


Dado que  es nuestra estructura cerebral junto a nuestra química interna la que rige nuestro comportamiento, en TODO SOBRE MI CEREBRO, exploraremos las zonas o procesos cerebrales implicados en la vergüenza, las adicciones, el amor a primera vista, los fallos de la memoria, los estados de ánimo y demás comportamientos del ser humano para lograr entender por qué nos comportamos de determinada manera o por qué nuestro cuerpo reacciona de una forma u otra ante diferentes estímulos o situaciones.

"El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender"   

miércoles, 21 de mayo de 2014

Diez Cosas Que Deberías Saber Sobre Tu Cerebro


1. Si colocáramos todas las neuronas de un cerebro adulto (100.000 millonesen fila india ocuparían aproximadamente 1.000 kilómetros.

2. El cerebro humano pesa 1.400 gramos, y en torno al 25% de las calorías que consumimos a diario van destinadas a "alimentarlo". El cerebro de la jirafa pesa aproximadamente la mitad, 680 gramos; 420 gramos el de un chimpance; 6.000 gramos el de un elefante; y sólo 7.6 el de una ardilla.
3. Mientras estamos despiertos nuestro cerebro consume una cantidad deelectricidad equivalente a la que se necesitaría para iluminar una bombilla de bajo voltaje (25 vatios).
4. Para reconocer una cara, tu cerebro se fija primero en los ojos de la persona que tienes delante, y después en la forma de la boca y la nariz, según demostraba un reciente estudio realizado en la Universidad de Barcelona (UB).
5. Existe una proteína llamada RGS-14 que incrementa hasta 1.500 veces la memoria visual. Aunque de momento sólo se ha probado en ratas, podría convertirse en una gran aliada para estudiantes de cualquier edad.
6. La esperanza de vida de una neurona del sentido del olfato es de sólo sesenta días. Transcurrido ese tiempo se ve irremediablemente reemplazada por otra nueva. Sin embargo, a pesar de este reciclaje continuo, nuestra memoria para los olores es inmejorable. Lo que es más, el olfato es el sentido con más capacidad de despertar recuerdos dormidos.
7. La clave de los prejuicios también está en nuestro cerebro. Mahzarin Banaji y su compañero Jason Mitchell, dela Universidad de Harvard, compararon hace unos años la actividad neuronal de distintos sujetos mientras pensaban en personas de diferente e igual ideología política y detectaron que se activan áreas cerebrales distintas. Mientras pensar en las personas que nos son afines pone en marcha el área ventral de la corteza medial prefrontal, la zona dorsal se activa cuando pensamos en quienes tienen opiniones distintas a las nuestras.
8. Llevar una dieta mediterránea, es decir, con mucho aceite de oliva, cereales integrales, pescado y fruta, podría proteger al cerebro de sufrir lesiones que están relacionadas con pequeños infartos cerebrales, según ha demostrado recientemente Nikolaos Scarmeas, de la Universidad de Columbia (EE.UU.). Scarmeas también ha comprobado que esta dieta reduce el riesgo de enfermedad de Alzheimer.

9. El científico Henry Markram, director del Blue Brain Project (BBP), asegura que podremos construir una réplica artificial del cerebro humano en un plazo de 10 años. Además de ayudarnos a comprender los mecanismos del cerebro, el proyecto podría pistas nuevas para entender mejor los trastornos mentales y desarrollar nuevos tratamientos. 
10. El cerebro adulto continúa generando neuronas durante toda la vida. El proceso se conoce comoneurogénesis, y ocurre principalmente en el hipocampo, una región cerebral vinculada a la memoria y el aprendizaje. Hacer ejercicio físico aeróbico, por ejemplo practicar footing, estimula la neurogénesis

jueves, 15 de mayo de 2014

¿Nos engaña el cerebro?

Pues parece ser que así es y no sólo en el falseamiento de los recuerdos sino en algo mucho más grueso como es la percepción y más allá de eso también en las creencias.
Pero para entender cómo nos engaña tendremos que darnos una vuelta por las ideas que desarrollaron algunos antes de que las neurociencias estiman como tales, me refiero a los pensadores. Heredamos de Kant una concepción del mundo representacionista: significa que nuestro cerebro se representaba la realidad y guardaba copia de ella, albergándola en una especie de disco duro (este concepto tardaría un poco más en aparecer) pero que parecía compatible con el funcionamiento de los ordenadores digitales. Es por eso que los cognitivistas de primera generación aplicaron con cierto éxito la metáfora del ordenador que se ha hecho hasta muy literaria. Había un lugar donde se guardaban los hechos, un aparato sensible (los sentidos) que lo percibían y otro módulo se ocupaba de recobrar aquellos recuerdos, experiencias o vivencias que se evocaban a veces de forma consciente y voluntaria y otras veces de forma involuntaria.
Hoy ya no pensamos que las cosas sucedan así. Lo que hoy creemos es que nuestro cerebro no es un simple reservorio pasivo de datos que se limita a tomar prestados de la realidad y lo sabemos porque los cognitivas más avanzados acabaron por entender que ese modelo de receptáculo pasivo no podía explicar ni los sueños, ni la intuición ni la psicopatología. Hoy sabemos que las cosas funcionan mas o menos así:
El cerebro mantiene una actividad intrínseca permanente incluso cuando dormimos (el sueño REM tiene una actividad similar al estado de vigilia).
Cuando un estimulo aparece en el horizonte de nuestro mundo sensible sea un estimulo sensorial o un pensamiento nuestro cerebro adelanta una hipótesis acerca de lo que va a percibir, construye una especie de simulacro que proyecta en la realidad y que compara con la experiencia previa (memoria).
Entonces la realidad devuelve al cerebro una verificación o bien una desautorización de lo que el cerebro ha percibido o pensado.
Después el cerebro corrige la trayectoria de su percepción anterior y plantea una nueva hipótesis que vuelve a confrontarse con la realidad, y así sucesivamente hasta que hipótesis y realidad llegan a un acuerdo, hoy diríamos que llegan a un punto de coherencia.
Y entonces el cerebro dice, “así es”. Es lo natural porque nuestra corteza cerebral tiene nada menos que seis pisos donde guarda información bien distinta entre sí. Si lo que percibimos es algo visual, una cara por ejemplo, cada una de estas capas está especializada en algo diferente, una capa guarda contornos, otra sombras, otra formas, otra colores y así hasta llegar a los pisos mas altos que son áreas asociativas, es decir áreas que comunican los distintos sentidos entre sí, no es de extrañar que ver una cara nos lleve a oír canciones concretas, algo que sucede en los sintéticoshttp://www.youtube.com/watch?v=8ufviLocKgw o que inmediatamente las ubiquemos en un lugar, tiempo y que además una cara tenga un sentido especial para nosotros, una especie de resonancia afectiva.